Las piezas pictóricas que genero están a mitad de camino entre la abstracción y la representación, lo macro y lo micro. A partir de mi interés por la neurociencia, me remito el universo de la topografía neuronal, sus dinámicas en el espacio, su intersticialidad. En el desarrollo de cada propuesta creativa, la pintura se proyecta en formas del subconsciente dando lugar a universos intra-neuronales. Universos dentro de universos que van desde la intensidad sub-atómica a la vastedad cósmica. Cuando el soporte de mi obra es el video invierto la metodología potenciando lo dinámico, excesivo y psicodélico de la pintura, deconstruyéndola. Todo funciona como fuente de energía en el color, un sistema fractal barroco de animaciones generativas abstractas. A través de ello pretendo así producir experiencias kinestésicas a partir de situaciones inmersivas. Finalmente mi trabajo trata de lo que emite respaldado por lo que se ve en un mundo impregnado por el exceso icónico que debe reflexionar sobre el decrecimiento material y apostar por la reflexión conceptual, alejado de la sobresaturación mediática. Es una metáfora de la materia en un proceso que genera una realidad que no puede ser absorbida de inmediato pero inevitablemente viaja para su materialización en ese otro plano.


irina rosenfeldt